jueves, 17 de mayo de 2012

El enojo




 

El ENOJO: 
Por. Rabino Zelig Pliskin

El enojo nos puede enseñar quién realmente somos y cómo lidiamos con la frustración.  He aquí 14 herramientas para aprender a manejar esta característica poderosa y potencialmente destructiva.
El enojo es una de las características internas más destructivas.  Nos puede dañar a nosotros y a los demás físicamente, espiritualmente,  emocionalmente y socialmente.
El Talmud dice que el enojo, siendo poderoso y negativo, nos puede servir como nuestro maestro.  El enojo nos puede enseñar quiénes realmente somos, lo que es importante para nosotros y la manera de lidiar con la adversidad y la frustración.  Podemos aprender del enojo y en el proceso, manejarlo no sólo a él sino también a nosotros mismos.
No estamos destinados a repetir nuestras indignaciones, constantemente e infinitamente.  Podemos cambiar.  Mientras estemos vivos podemos escoger corregir la manera en la cual vivimos.
El enojo es una emoción humana natural.  Refinarlo y trascenderlo nos provee la oportunidad de convertirnos en el ser humano que deseamos ser.
Hay muchas técnicas y herramientas que impedirán el enojo o te darán la oportunidad de calmarte después de haberte enojado.
He aquí algunas herramientas prácticas para purgar nuestro enojo.  Familiarízate con ellas y experiméntalas para ver qué es lo que mejor funciona para ti.  Sé creativo y crea tus propias variaciones.

HERRAMIENTA #1: ¿QUE TE HA FUNCIONADO EN EL PASADO?
Antes que nada piensa qué te ha funcionado en el pasado.  Cuando has tenido la oportunidad de sobreponerte al enojo rápidamente, ¿cómo lo hiciste?  Inclusive que te tomó mucho tiempo para sobreponerte al enojo, cuando lo dejaste ¿cómo lo hiciste? Algunas personas eventualmente se dicen a si mismos: "Este enojo me está dañando y haciéndome perder el tiempo.  No vale la pena".  Después son capaces de mentalmente seguir adelante. Si puedes hacerlo, practica dándote este mensaje un poco antes.  Algunas personas se dicen esto a si mismos después de algunos momentos de enojo y tu también puedes hacerlo.
Ten contigo un manual de manejo personal  Cada vez que manejes una situación difícil escribe como la manejaste.  Escribir éxitos te recuerda lo que puedes hacer.

HERRAMIENTA #2- APRENDE DE TODOS
Una persona sabia aprende de todos (Etica de los padres 4:1).  Aprende de la gente que es capaz de permanecer calmada en situaciones que te hacen enojar; aprende de la gente que es capaz de olvidar su enojo fácilmente.  Pregúntales cómo lo hicieron.  Hazles preguntas como:
- "¿Qué te hizo poder permanecer tan calmado?  ¿Cómo viste la situación?"  
- "¿Cómo es que lo manejaste tan bien?"
- "¿Qué técnicas has encontrado útiles"?
La mayoría de la gente estará muy contenta de compartir las estrategias que han encontrado útiles.

HERRAMIENTA #3-  CUENTA DEL UNO AL DIEZ
La manera clásica de darle al enojo la oportunidad de bajarse antes de hablar es contar de uno al diez.  Algunas personas cuentan del uno al veinte y hay quienes cuentan hasta cincuenta.     
Esto puede ser mejor cuando las palabras "más y más relajado" son repetidas después de cada número.  O puede que encuentres que repetir las palabras "centrado y balanceado" o "paciencia y humildad" o "serenidad y compasión" entre cada número tendrán un efecto de calma.  El practicar esta técnica cuando no estás enojado producirá un efecto más relajante cuando lo necesites.
Está casi garantizado que cualquier enojo se habrá calmado de alguna forma después de la cuenta.  Esto hace más fácil tomar una decisión correcta racionalmente.  Hay tiempo en los que permanecer en silencio y dejar que el asunto pase es la elección más sabia; en otros momentos es preferible hablar. Cuanto más clara este tu mente, mejor chance de tomar una decisión adecuada tendrás.

HERRAMIENTA #4- RESPIRA LENTA Y PROFUNDAMENTE
Respira lentamente y profundamente para acceder a estados de calma y liberar presiones y enojo.  En cuanto sientas que te estás sintiendo enojado, respira lentamente y profundamente.  Exhala lentamente.  Mientras exhales siente el enojo, la frustración y la presión siendo expulsados.
Cuando respiras lento y profundo, siente el oxígeno fresco dándote energía y dándote sentimientos más grandes de serenidad.  Siéntete agradecido por estar vivo y por cada respiro.  Si tu mente divulga, tráela lentamente a observar tu respiración.  Un intento es suficiente para comprobar cuan efectiva es esta técnica.  Sé paciente.  Alguna personas sólo toman cuatro o cinco respiraciones y dicen que no funciona. Decide mantener esto por 10 o 20 minutos en instancias de mucho enojo.  A medida que practiques esta forma de respiración, funcionará más rápido.

HERRAMIENTA #5- LIBERA VAPOR CAMINANDO, BAILANDO, REGANDO.
Busca maneras sanas de liberar vapor cuando te enojes.  El ejercicio físico libera el enojo.  Toma una caminata, corre, baila o haz otros ejercicios como saltar la cuerda o en un mini trampolín.  Esto disolverá la presión, frustración y enojo.
Un Estudioso de la Torá inclusive dijo que bailar para liberar el enojo puede ser denominado "rikud shel mitzva" - baile de mitzvá!
Para algunas personas regar plantas les quita la presión y el enojo.  Atacar raíces es mejor que atacar gente.

HERRAMIENTA #6- VE AL BALCON
Si estás en una situación que te puede hacer enojar fácilmente, mentalmente vete al balcón.  Esto es, imagínate que estás viendo la escena desde un balcón distante.  Esto te dará la oportunidad de apartarte emocionalmente de lo que está pasando.  Si eres capaz de observar la escena entera como un observador se te hará mucho más fácil permanecer calmado.
Algunas personas inclusive se imaginan que están en un balcón observándose a si mismos en el público, viéndose a si mismos en el escenario.  Esto es un alejamiento doble y si tratas te darás cuenta de que te permite observar una escena que, de lo contrario, se transformaría en enojo.  Desde esta perspectiva serás capaz de pensar mucho más claro y racional.
Cuando no estás involucrado emocionalmente puedes ver tranquilamente las palabras de la otra persona y el patrón de pensamiento así como si ella le estaría hablando a un tercero.  Esta es una herramienta que muchos negociantes profesionales usan para permanecer objetivos en negociaciones difíciles.  Cuando manejes la habilidad de ser un observador objetivo, serás capaz de disfrutar viéndote en una escena que solía hacerte enojar.
Un buen ejemplo para aprender a utilizar esto es durante discusiones con alguien que no es  de mucha confianza y uno sospecha que la otra persona lo está tratando de engañar.  Cuando se nos acusa de tener motivos personales, la mayoría de la gente se siente ofendida y generalmente enojada.  Pero al irte al balcón y ver a la otra persona como si fuera un actor en el escenario se hace fácil preguntar "¿cuál es el comportamiento de esta persona?".
Cuando estamos conscientes de que el cerebro de uno constantemente le advierte, "peligro, puede que alguien te esté engañando", no tomamos estas acusaciones en forma personal.  Aunque no nos guste necesariamente lo que nos está diciendo, tendremos la libertad de tomar una mirada más objetiva ante la situación y escoger nuestra estrategia.


HERRAMIENTA #7: QUEDATE AFUERA EN EL COCHE Y MANDA A UN ACTOR JUGANDO AL PSIQUIATRA

Un consultor de ventas muy exitoso y con un gran sentido del humor da el siguiente consejo a cualquiera que quiera ser más efectivo cuando trate de influenciar a otros: "Quédate en tu coche.  No vayas a reunirte con una persona que pueda ser hostil.  Mientras tu estás sentado calmadamente en el coche, manda a un 'actor jugando a ser el psiquiatra'.  
Un psiquiatra no se ofende o se inquieta por lo que alguien le dice.  Ya que sólo eres un actor jugando a ser el psiquiatra, estás emocionalmente más sano. Tus sentimientos de seguridad son incrementados por la conciencia de que tu yo 'real' está sentado pacíficamente en el coche.
Anticipa la siguiente vez que necesites interactuar con alguien que posiblemente te provoque enojo, y experimenta con este enfoque.  Es increíblemente efectivo para alguien que tiene un conocimiento básico de cómo interactuar bien con otros, pero cuyo miedo o enojo le impide acceder a ese conocimiento.  Viéndote a ti como un "actor jugando al psiquiatra" podrás acceder más efectivamente a tu conocimiento.

HERRAMIENTA #8- MEDITACIONES DE LA TORA
Un acercamiento meditativo es repetir las siguientes frases una y otra vez mientras respiras lenta y profundamente:
a.. "Ein Od Milvado"- No hay nada más fuera de D-os. (Deut. 4:35).  Rabbi Chaim de  Volozhin escribió que hay un poder tremendo en repetir este versículo como meditación.  Reflexionar en el concepto profundo de este versículo causa que el enojo desaparezca.
b. " Yehi Ohr"- (Génesis 1:3) Mientras repites este versículo piensa cómo el planeta entero estaba en obscuridad total hasta que estas dos palabras fueron dichos por el Creador.  Siente la luz del Creador entrando en ti y calmando tus músculos y células de la cabeza a los pies.  Visualizar esta luz tendrá un efecto maravilloso en tu sistema nervioso y derretirá el enojo.

HERRAMIENTA #9- OBSERVATE EN UN ESPEJO, O ESCUCHATE A TI MISMO
Una cura para el enojo es ver y escucharte a ti mismo de la forma en la que otros te ven y escuchan cuando estás enojado.  Decide que la próxima vez que te enojes te verás en un espejo.  Hay una fealdad en el enojo y especialmente si lo contrastas con la forma en la cual te ves cuando sonríes, te motivará fuertemente para hacer lo que sea para conquistar el enojo.
Tal vez querrás pedirle a alguien en tu familia o en tu oficina que te grabe la próxima vez que pierdas tu temperamento.  Dales el permiso por adelantado para que te graben y después puedas escuchar exactamente cómo suenas a los demás. Cuando estás calmado, escucha el cassette.

HERRAMIENTA #10-  ESCRIBE UNA CARTA PERO NO LA ENVIES
Escribe una carta de enojo sin mandarla.  Escribe todos tus pensamientos en una carta dirigida a la persona con la cual estás enojado.  Pero ya que no enviarás esta carta vas a poder expresarte más espontáneamente y menos cuidadosamente.
Después asegúrate de romper esta carta en pedacitos.  Asegúrate de que nadie vea la carta que acabas de escribir.  Expresarte por medio de la escritura sacará mucho de tu enojo de una forma no agresiva.
Nota importante: Inclusive que no hayas acabado de decir todo lo que querías decir, rompe la carta si tienes que salir del cuarto.  Siempre puedes repetirla en la imaginación.  El enojo que puedes causar en alguien que sin querer vea estas palabras escritas para aliviar tu propio dolor, puede ser grave. Pues es el daño producido por expresar pensamientos de enojo y palabras que no están filtradas con tacto y enfoque en tu objetivo.

HERRAMIENTA #11- ENFOCATE EN BUENAS CUALIDADES
Si alguien te hizo algo de lo que te puedes sentir enojado enfócate en alguna buena cualidad que tiene esta persona.  Esta persona te podrá haber hecho favores en el pasado, o mucho bien a la gente o tener ciertas virtudes que respetas.  Inclusive que no te guste la manera en la cual interactua contigo, igual puedes respetarlo por lo bueno que ha hecho en su vida (Tomer Devora cap. 1).
Cuando estás enojado con alguien, tu enfoque es limitado a lo que el otro dijo o hizo que te hizo estar enojado.  Trata de enfocarte en cosas buenas de esa persona. tendrás una perspectiva más balanceada y encontrarás más fácil decir cosas que resuelvan el problema en mano.

HERRAMIENTA #12- QUE LE ACONSEJARIAS A OTRA PERSONA?
Cuando te enojes, pregúntate "¿qué le aconsejaría a otra persona en una situación similar?". Es mucho más fácil decirle a otras personas razones por las cuales no estar enojados.  Ver la situación como si estuvieras hablando con otra persona te podrá ayudar a encontrar una mejor manera de ver la situación.  
Una idea similar es preguntarte a ti mismo, "¿Qué me diría una persona sabia en estos momentos?". Podrás pensar en una persona que conozcas o hayas escuchado de él.  Imagínate lo que te dirían.  Esto te ayudará a acceder al conocimiento que ya has accedido previamente en tu fabulosa base de datos en el cerebro pero que no habías pensado sin este acercamiento.

HERRAMIENTA  #13-  IMAGINATE UN GRAN PUBLICO
Si estás enojado con alguien, imagínate a una tremenda cantidad de gente alabándote por tu maestría personal mientras que permaneces silencioso con coraje hasta que te sientes más calmado.  Ya que estás creando este público en tu mente, tienes la habilidad de crear un público de millones de personas alentándote con un entusiasmo intenso.  Algunas personas incrementan los efectos de su imaginación al poner un cassette con un público alentador, e imaginando mentalmente que te están gritando palabras de motivación.  Imagínate lo que sería ganarte un trofeo por dominio personal.

HERRAMIENTA #14-  DESARROLLA PERSPECTIVA
Desarrolla un sentido de proporción.  Cuando algo esté por hacerte enojar, pregúntate a ti mismo "¿qué tan importante es esto en mi vida?"
Otras preguntas que te ayudarán a tener un sentido de proporción son:
- "¿Cuál es mi pérdida?"
- "¿Por qué lo que pasó realmente no es tan malo?"
- "¿Cómo veré esto en una semana? ¿Cómo veré esto en un año? ¿En diez años?
- "¿Podría ser peor?"
- "Y la pregunta final - "¿En la esfera del universo entero, cuán importante esto es?".
Traducido con permiso de Anger: the Inner Teacher  - por el Rabino Zelig Pliskin.  Published by ArtScroll/ Mesorah Publications Ltd., Brooklyn , N.Y.


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jueves, 10 de mayo de 2012

Engaños y Desengaños


Para reflexionar

Engaños y Desengaños
Por. Hershel Firbank


¿Quién no escuchó recientemente acerca de los Judíos Mesiánicos? ¿Quién no recibió algo de su material? Pero la pregunta es: ¿qué es el Judaísmo Mesiánico? ¿Es en verdad un movimiento Judío? ¿Qué opina el Judaísmo de él?
Permítanme Presentarme
Me llamo Hershel (Damián) Firbank, y nací en Buenos Aires - Argentina en el seno de una familia judía completamente liberal. Aunque asistí al "Shule" (Colegio Judío) hasta cuarto grado, no acostumbrábamos ir a la sinagoga a no ser por el Bat-Bar Mitzva o Jupa de algún familiar, y las festividades para nosotros consistían en reunirnos a comer guefilte fish en lo de mi bobe.
Cuando tenía once años mi mamá comenzó a asistir a una Iglesia Evangélica de la "Comunidad Cristiana" en la Capital Federal, en donde se bautizó. Unos meses más tarde ella empezó a congregarse en un Iglesia Bautista más cerca de nuestra casa, y yo iba con ella todos los domingos. Tres meses después acepté en mi corazón a Jesús como mi salvador personal y otros tres meses más tarde me bauticé. Allí me congregué durante cuatro años, asistiendo tanto a las reuniones dominicales como a los estudios bíblicos, reuniones de oración de jóvenes, y también integré un grupo de mimos llamado "kerigma".
Luego comencé a asistir a las reuniones de la Congregación Judía Mesiánica llamada "Shemá Israel" de la localidad de Morón, Provincia de Buenos Aires. Allí me involucré en el ministerio de las "Danzas Davídicas", y también fui elegido líder de los jóvenes. Después de un año me pasé al "Ministerio al Pueblo Elegido - J.A.M.I.", y además de ministrar con las "Danzas Davídicas", era maestro de niños, y comencé a dictar seminarios en varias Iglesias Evangélicas, tanto en la Capital como en el interior del país. En el verano iba de vacaciones a Miramar (ciudad balnearia de Buenos Aires con gran porcentaje de turistas Judíos) a repartir en las playas y en la peatonal todo tipo de material "mesiánico" (desde folletos acerca de Isaias 53 y demás "textos proféticos", hasta Nuevos Testamentos en Idish). También trabajaba dos veces por semana para el programa radial-televisivo "Shemá Israel".
Dos años y medio más tarde comencé a sentir un vacío dentro mío, principalmente porque veía a mi alrededor que faltaba un verdadero compromiso con lo que se creía, ya que se jugaba a dos puntas: Cuando nuestros hermanos evangélicos nos preguntaban por qué usamos kipá, talit o celebramos las festividades Judías, les contestábamos que los preceptos que D-s ordenó a los Judíos eran para siempre y que incluso Yeshua mismo (así llaman los Judíos Mesiánicos a Jesús) nos ordenó observarlos, y citábamos varios versículos tanto del Tanaj (Levítico 23, Números 15:37-41, etc.) como del Nuevo Testamento (Mateo 5:18, Juan 10:22).
Pero cuando los Judíos nos preguntaban por qué nosotros no observamos todos los preceptos como se debe, les contestábamos que ya no necesitamos hacer eso, pues estamos "bajo la gracia y no bajo la ley", (es decir que el sacrificio de Jesús es suficiente para la salvación de nuestras almas y que ya no hay necesidad de observar los preceptos de la ley - es decir, de la Torá).
Tratando de definir cuál de las dos respuestas era en verdad la correcta (ya que una contradice radicalmente a la otra), llegué a la conclusión de que aún continuábamos obligados a cumplir los preceptos, pero para mi decepción nadie en mi entorno lo hacía. Sobre todo, hubo un versículo del Nuevo Testamento que me tocó muy profundo, en el cual Jesús dice: "En la cátedra de Moisés se sientan los Escribas y los Fariseos. Así que, todo lo que os digan guardeis, guardadlo y hacedlo..." (Mateo 23:2-3). Es decir, que no sólo debemos observar la ley (Torá), sino que debemos hacerlo de acuerdo a la explicación de los Rabinos!
No pasó mucho tiempo hasta que, gracias a la "Hashgajá Pratit" o "Providencia Divina", recibí una revista de Jabad Lubavich. Esta "Hashgajá Pratit" consistió en que el hermano de una amiga evangélica de la anterior Congregación (Shemá Israel), recibió, "por error", en el trabajo la revista de Jabad, y esta amiga se la prestó a mi mamá, y yo luego de leerla, me suscribí.
A través de esta revista comencé a entender más sobre las mitzvot y sobre mi propio pueblo, y esto produjo un gran impacto en mí. Poco a poco fui tomando decisiones como dejar de comer cerdo; luego de un tiempo dejé de mezclar carne con leche, y más tarde, a pesar de que comía carne no-casher, ponía la carne un rato en sal y otro en agua para sacarle la sangre.
No obstante, el vacío espiritual siguió creciendo en mí y así estuve por más de un año, hasta que semanas antes de Janucá me di cuenta de que no podía seguir así, por lo cual pensé en dos opciones: O seguía con mi vida (Trabajo, Universidad, etc.) aquí en el mundo y que D-s siga "Su vida" en el cielo o, probaba con el Judaísmo. Como no sólo yo creía en D-s, sino también en que Él nos creó con un propósito, me decidí por la segunda opción.
Con esta decisión fui al Acto del Encendido de la Janukiá que Jabad hacía en una plaza de la Capital Federal, y allí un Rabino se me acercó, y luego de hablar conmigo, me invitó a las actividades de su comunidad.
En este evento percibí una clara manifestación de la "Hashgajá Pratit", ya que si bien los dos años anteriores también había asistido al mismo evento, nadie se acercó a hablarme, y recién en el tercer año, justo cuando yo me sentía con ese vacío y antipatía espiritual, fue cuando el Rabino se acercó para hablar conmigo.
Al mes siguiente comencé a asistir al Kabalat Shabat, y luego del servicio el Rabino invitaba a todos a la casa a disfrutar de una cena sabática. Esto fue precisamente lo que produjo que mi alma estallara de felicidad. Los cantos, las historias, las palabras de Torá y ese ambiente de Shabat fueron suficientes para sentir que ese era mi lugar. En este tiempo fue cuando comenzaron a surgir en mí dudas acerca del mesianismo de Jesús.
Seguí yendo a la comunidad de Jabad por otro mes - y también continuaba asistiendo a las reuniones de los Judíos Mesiánicos. El Rabino me invitó para ir al campamento de la Yeshivá; y el vivir inmerso en el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot me cautivó, y al terminar el campamento decidí ingresar a la Yeshivá. Pero, no obstante, mi creencia en Jesús continuaba, lo cual producía en mí una gran lucha interior, razón por la cual tomé la decisión de ir a estudiar a la Yeshivá unos cuantos años, y si luego de ese tiempo seguiría creyendo en Jesús, entonces regresaría a los Judíos Mesiánicos.
Como un mes después de haber regresado del campamento llegó a mis manos el libro del Rabino Arie Kaplan llamado "El Verdadero Mesías", que comenzó a contestar algunas de mis dudas acerca de por qué Jesús no era el Mesías. Y así fue que libro tras libro, y luego de estudiar el Tanaj en Hebreo, llegué a la conclusión de que el Judaísmo, sin ningún tipo de "agregados" ("Mesiánicos"), es el único y verdadero camino.
¿Qué Son Los Mesiánicos?
El movimiento Judío Mesiánico no es otra cosa más que una estrategia misionera para convertir Judíos al Cristianismo. A lo largo del tiempo los Cristianos han intentado convertirnos a la fuerza a través de sus constantes ataques antisemitas como las Cruzadas, la "Santa" Inquisición, los pogroms y finalmente, el Holocausto. Pese a todo esto, nuestro Pueblo se mantuvo firme y no cedió, es por eso que los Cristianos han implementado un método más "amistoso", y al mismo tiempo más efectivo llamado: "Judaísmo Mesiánico".
En el Nuevo Testamento, no aparece en ningún lado el nombre de "Judíos Mesiánicos", como así tampoco aparece el "Grieguismo Mesiánico" o los "Griegos Mesiánicos". Por el contrario, el Nuevo Testamento declara que no hay entre los seguidores de Jesús ni Griego ni Judío: "y revestido del nuevo [hombre], el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni Judío, circuncisión, ni no-circuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos" (Epístola a los Colosenses 3:10-11). "Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estéis revestidos. Ya no hay Judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" (los Galatas 3:27-28) .
El Apóstol Pablo, o "Rabi Shaul" como lo llaman los Mesiánicos, en su primera epístola a los Corintios 9:20-21 declara: "Me he hecho a los Judíos como Judío, para ganar a los Judíos; a los que están sujetos a ley [Torá] (aunque yo no esté bajo ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley. A los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de D-s, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley".
Aquí Pablo está fijando una de las bases del misionerismo, el concepto de "identificación", ya que cuando el misionero habla "de igual a igual", es decir igual cultura, forma de vestir, lenguaje, etc. el Evangelio es más fácilmente transmitido; como explica un Pastor Judío Mesiánico acerca del objetivo de los "Centros Judíos Mesiánicos": "En el Centro Judío Mesiánico se lleva al Judío de lo que le es familiar [Judaísmo] a lo que le es desconocido [Jesús]". Es por eso que estas "Sinagogas" están adornadas con la estrella de David, las Tablas de la Ley y el Arca, y los varones visten kipot y talitot. Tampoco faltan las canciones en hebreo, para que así el Judío pueda sentirse "como en casa"; y al estar en este ambiente familiar, es más fácil presentarle el Evangelio.
Recuerdo que cuando hice mi Bar-Mitzva en el Ministerio al Pueblo Elegido - J.A.M.I., mis familiares Judíos no Mesiánicos quedaron impactados ya que no encontraron ninguna cruz o algo que identifique al lugar con el Cristianismo, y por el contrario, estaba "adornado" con símbolos Judíos. Pero como pudimos ver del Nuevo Testamento, esto no es más que una farsa, ya que para los creyentes en Jesús ya no existe Griego o Judío.
La Obsesión de Convertir Judíos
Desde siempre los Cristianos han estado obsesionados con la conversión de Judíos, y esto puede verse reflejado en que, por ejemplo, si bien existe la organización "Judíos para Jesús", con un presupuesto anual de millones de dólares, no existe una organización paralela llamada "Budistas para Jesús", o si bien existen los "Judíos Mesiánicos" no ocurre lo mismo con los "Hinduistas Mesiánicos".
Existen tanto razones teológicas como psicológicas para explicar esta obsesión. En el Nuevo Testamento encontramos la orden de Jesús a sus discípulos: "A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mateo 10:5-6). "Él [Jesús] respondiendo dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel" (Mateo 15:24). Pablo en su epístola a los Romanos (1:16) dice que el Evangelio "es poder de D-s para salvación de todo aquel que cree; al Judío primeramente, y también al Griego".
Muchos fundamentalistas Cristianos creen que la "Segunda Venida" de Jesús depende de la conversión del Pueblo Judío, basándose en las palabras que Jesús dijera a los Judíos de su época: "Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor" [es decir, Jesús] (Mateo 23:39).
Por otro lado, la creencia en la venida del Mesías fue desde siempre una creencia Judía. El Pueblo Judío hasta hoy en día espera "el brotar del retoño de David", y es esto lo que los Cristianos no pueden entender: si Jesús fue Judío y él mismo se consideraba el Mesías de Israel, ¿cómo puede ser que los Judíos (que son los que desde siempre esperan al Mesías y saben los requisitos que debe cumplir) lo hayan rechazado?
Con el propósito de convertir Judíos, los Judíos Mesiánicos les enseñan a sus hermanos Evangélicos cómo "testificar" al Judío "eficazmente", lo que aumenta el número de Judíos a los que se puede alcanzar, ya que estos Cristianos Evangélicos los podemos encontrar en lugares públicos como colegios, universidades, hospitales o hasta en el trabajo o en nuestra propia casa (como empleadas domésticas o de mantenimiento).
En estos "cursillos" se les enseña a los Evangélicos a utilizar un lenguaje más apropiado, usando en lugar de palabras "muro" (es decir que cuando son pronunciadas el Judío levanta una "pared" en defensa), palabras "puente":
PALABRAS MURO PALABRAS PUENTE
Cristo Mesías
Jesús Yeshua
Iglesia Templo
Cristiano Creyente
Culto Servicio
San Mateo Mateo
Bautismo Mikve
San Pablo Rabi Shaul
Convertirse Completarse*
*(los Judíos Mesiánicos enseñan que un Judío no se convierte al Cristianismo, sino que "completa" su Judaísmo con Jesús)
Luego se les da un par de consejos prácticos para hacer más efectivo el intento de conversión. Entre estos "consejos útiles" podemos encontrar
  1. No hable al principio nada acerca de Jesús o del Cristianismo.
  2. Trate de brindar una "amistad sincera", ya que el Judío está acostumbrado a la persecución Cristiana, y de esta forma se estará neutralizando este sentimiento.
  3. Interésese por sus problemas, ofrézcale orar por sus necesidades. Si el Judío acepta que usted ore por él, recuerde empezar su rezo dirigiéndose al "D-s de Avraham, de Itzjak y de Iaacov" y concluir "en el nombre del Mesías de Israel" o de "Yeshua HaMashiaj".
  4. Pregúntele por alguna comida típica, pídale la receta, y luego de prepararla invítelo a probarla.
  5. Comente con él las últimas noticias acerca del Estado de Israel, o de la Comunidad Judía en la Diáspora
  6. Pero sobre todo recuerde en todo momento mostrarse paciente; sepa que el "testificar" al Pueblo Judío puede llevar un largo tiempo.



También se ofrecen un par de preguntas para confundir al Judío que sabe poco de su religión, como ser:
PREGUNTA: ¿Quién es en verdad Judío? Ya que el Judaísmo no es una raza (existen Judíos Azquenasitas, Sefaraditas, Falashas, etc.), ni una religión (ya que existen Judíos no religiosos).
RESPUESTA: "Pues no es Judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es Judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra." (Romanos 2:28-29). Es decir que el verdadero Judío es el que ha aceptado a Jesús en su corazón.

Además de esto, al misionero se le ofrece material gratis (acerca de las "profecías mesiánicas" que supuestamente Jesús cumplió), así como asistencia telefónica, y la posibilidad de concretar un encuentro con algún líder Judío Mesiánico, si el Judío acepta.
De esta forma los grupos Judíos Mesiánicos logran mover a las "masas" evangélico-protestantes para sus propósitos, hasta tal punto que en 1996 la Convención Bautista tomó la resolución de poner como prioridad la conversión de Judíos.
En conclusión: El Judío que recibe sobre sí la fe mesiánica, además de cometer idolatría, ya que los "Mesiánicos" creen que Jesús es D-s encarnado, a pasado a ser un ex-Judío, pues se convirtió a otra religión y ha perdido toda vinculación con su pueblo. Lo único que le queda como Judío es la obligación de hacer teshuvá, es decir, retornar a D-s y a Su Torá.
Hoy ya han pasado muchos años desde que comencé a estudiar en la Yeshivá, y cada vez creo con más fuerza que si bien el Mashiaj aún no ha llegado, está pronto por hacerlo en nuestros días. Amen.

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jueves, 3 de mayo de 2012

GRATITUD A LA VIDA


GRATITUD A LA VIDA Y LA NATURALEZA

Gratitud

Una de las bases estructurales de cualquier proceso de crecimiento personal es la gratitud, que no es más que aprender a dar las gracias permanentemente por todas las cosas maravillosas que constantemente estamos recibiendo y disfrutando.


Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos.Quien agradece, merece lo que recibe y también merece recibir más.

Mírate al espejo, mírate en tus seres queridos, mira tu entorno familiar, mira con ojos de gratitud todas las cosas buenas que la vida te ha dado.

La gratitud puede enriquecer tu vida más que un millón de dólares. Tomar cada nuevo día como un regalo maravilloso es la experiencia más rica y no hay dinero que pueda comprarla. Un día más es una oportunidad más para ver los árboles, el cielo, las montañas; para disfrutar una taza de café caliente, para ver tu programa favorito, para salir a pasear, para escuchar música, para bromear con tus familiares o amigos. Ya seas una persona religiosa o no, el entender la vida como un obsequio te otorgará una actitud constante de agradecimiento, sosiego y armonía.

El agradecimiento surge cuando una persona se siente en deuda con otra porque le ha procurado algún bien, le ha prestado un servicio o le ha hecho algún regalo. La persona agradecida se alegra por los bienes recibidos, los reconocen y están dispuestas a corresponderles. No se trata de devolver favor con favor ni regalo con regalo, sino de sentir y expresar admiración y gratitud por las cualidades humanas de quienes nos honran con sus dones.

Cada uno tiene mucho que agradecer, y cuidar lo recibido es una forma de hacer evidente nuestro reconocimiento. Entre los bienes que más agradece el hombre se encuentra la vida, la salud, la amistad, la lealtad y la enseñanza de sus antecesores.

La gratitud y el reconocimiento son los mejores regalos que puede recibir una persona en cualquier época y lugar del mundo.

PARA SER AGRADECIDOS...

• Admitamos que necesitamos a los demás.

• Reconozcamos las obras de los otros.

• Incluyamos en nuestro lenguaje expresiones de agradecimiento.

• Aceptemos que muchas de las cosas buenas que tenemos se deben a lo que otras personas nos han dado: amor, protección, cuidados, talento, sabiduría.

EL LEÓN Y EL RATÓN

Luego de una dura jornada de caza el león se echó a descansar debajo de un árbol. Cuando se estaba quedando dormido, unos ratones se pusieron a jugar a su alrededor. De pronto, al más travieso le dio por esconderse entre la melena del león, con tan mala suerte que lo despertó. Muy malhumorado, el león agarró al ratón entre sus garras.

¿Cómo te atreves a perturbar mi sueño, bicho miserable? ¡Voy a darte tu merecido! rugió abriendo de par en par sus enormes mandíbulas, dispuesto a engullirse al ratoncito de un mordisco.

Por favor no me mates, león. Yo no quería molestarte. Si me dejas ir te estaré eternamente agradecido alcanzó a decir el pequeño roedor, tan tembloroso de miedo que al león le pareció cómico, y hasta simpático.

¡ja, ja, ja! se carcajeó de buena gana el león. ¡Una pequeña cosa como tú ayudándome! ¡no me hagas reír!

Pero la pequeñez de ratón y su miedo a ser comido lo conmovieron y terminó dejándolo ir. Semanas más tarde, el león cayó en la red de unos cazadores ilegales. Su rugido de angustia resonó por la selva entera y llegó a oídos del pequeño ratón, el cual, sin pensarlo dos veces, corrió en su ayuda. Al verlo el león le dijo:

Hola amiguito ¡qué alegría verte! mira la situación en que me encuentro. Pronto vendrán los cazadores y me matarán. No te preocupes, león. Tú me dejaste vivir, y eso es algo que no se olvida.

Apenas dijo esto, cortó con sus pequeños y afilados dientes el nudo de la red que apresaba al león y lo dejó libre.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”


Piensa y reflexiona continuamente en aquello bueno que te ha pasado. Observa lo agradable que se desarrolla y toma forma en tu vida porque aún en medio de las tragedias que todos en algún momento enfrentamos siempre hay un hilo de luz, algo o alguien por quien sonreir.

(Del lat. gratitudo). f. Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o a querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera.

Fuente: Diccionario de la Real Academia Española

Gratitud. Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera. Amistad. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. Confianza. Esperanza firme que se tiene de alguien o algo. Fidelidad. Observancia de la fe que alguien debe a otra persona.

—Diccionario de la Real Academia Española

Su opuesto es
Luz interior
Hay quienes creen que todo lo bueno que tienen lo han conseguido solos. Por orgullo o, a veces, por simple desatención, no saben reconocer el apoyo que les dieron los demás en un momento o circunstancia determinados. Esas son las personas desagradecidas. Aunque parezca increíble pueden llegar al extremo de criticar o incluso hacer daño a quienes los ayudaron. A veces se cierran todas las puertas. A veces no, pues la generosidad nunca termina. Sin embargo, como no saben experimentar agradecimiento, se sienten solos, no descubren que los demás los quieren y que merecen ese cariño. Su malestar crece a cada día y los entristece. El que agradece abre las cortinas de su alma: permite que entre el sol y proyecta hacia afuera su propia luz.

Viviendo el valor

El valor de la gratitud se ejerce cuando una persona experimenta aprecio y reconocimiento por otra que le prestó ayuda. No consiste, necesariamente, en “pagar” ese favor con otro igual, sino en mostrar afecto y guardar en la memoria ese acto de generosidad. Más que centrarse en la utilidad práctica del servicio recibido, pondera la actitud amable de quien lo hizo.

Aprende a dar las gracias

Ya hemos visto qué es la responsabilidad: aplicarnos con dedicación a lo que nos corresponde; por ejemplo, que el señor barrendero limpie la calle sin dejar un solo papel. Ya vimos también qué es la generosidad: cuando damos más allá de lo que nos corresponde. Por ejemplo, el maestro que se preocupa por explicarnos de nuevo lo que todos ya entendieron.

La alegría que esos favores despiertan en nuestro corazón se llama gratitud. Se manifiesta hacia afuera cuando decimos “gracias” con una sonrisa, cuando le hacemos saber a la persona que nos ayudó lo importante que fue para nosotros ese detalle inesperado (no importa si fue un objeto, un consejo o un pañuelo desechable cuando nos vieron llorar). Pero la gratitud no se reduce a una palabra ni se queda en la superficie: enriquece y transforma nuestra vida cuando mantenemos presente ese acto de afecto para con nosotros. A través de ella nos sabemos queridos por los demás. A través de ella, sabemos querer a los demás.

El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.


Para la vida diaria

·Aprende a usar la fórmula que no falla. “Por favor” indica que pedimos algo especial. “Gracias” indica que reconocemos la ayuda.

·Piensa y reconoce todo aquello que recibes de los demás. Exprésalo a tu estilo: con palabras, con un abrazo, con un carta.

·Ve construyendo una cadena de favores: cuando tu recibas uno, haz otro, y pide a esa persona que siga extendiendo la red de ayuda y gratitud.

·No agradezcas sólo los bienes materiales. La ayuda que va más allá de los objetos es tal vez la más valiosa.


Por el camino de la gratitud

·Vence tu orgullo, piensa en quienes te han dado la mano a lo largo de la vida. Comprende que te ayudaron a ser quien eres.

·La gratitud no es un intercambio de objetos: “tú me diste, yo te di”. Significa, más bien, “tú te esforzarte por mí, yo estoy dispuesto a hacerlo por ti.”

·No sólo hay que dar las gracias a quienes están vivos y cerca de nosotros. Reconoce en tu corazón a quienes te ayudaron aunque no vivan o se encuentren lejos.

Conoce a Franz Mayer: una herencia para México

(1882-1975)

Nacido en Mannheim, Alemania, Franz Mayer tuvo una próspera

carrera en las bolsas europeas. Llegó a México en 1908 para

continuar con su profesión. Aunque salió de la República durante

la Revolución, volvió en 1913 y se desempeñó con gran éxito.

En 1933 se nacionalizó mexicano.

Enamorado de su nuevo país realizó fotografías en diversas regiones. Fue aficionado a las orquídeas y a las artes decorativas. En su casa llegó a reunir una hermosa colección de objetos antiguos integrada por piezas de todo tipo: cerámica, textiles, orfebrería, pintura y muebles, por citar sólo algunas. Estimada en un valor incalculable, Mayer (quien no tuvo descendientes) decidió donarla al pueblo de México como muestra de gratitud a la nación que lo había acogido.
En su legado indicó que se formara un fideicomiso responsable de exhibir las obras, organizar exposiciones, concursos y conferencias. En 1986 se inauguró el Museo Franz Mayer en la Ciudad de México, un espléndido lugar situado junto a la Alameda Central que a diario deslumbra a cientos de visitantes con sus piezas.

¿Qué sabes de estos valores?

“Por favor” y “gracias” son dos expresiones comunes en tu vida diaria que aparecen una y otra vez en las relaciones con los demás. Detente por un momento a pensar en ellas. La primera es un llamado de ayuda para solicitar algo que puede ser muy sencillo (el préstamo de un objeto) o muy complicado (el auxilio en un caso de vida o muerte). La segunda manifiesta el reconocimiento por el beneficio que hemos recibido. En su nivel más superficial aparecen como fórmulas automáticas de cortesía, pero cuando vives a fondo estas emociones ingresas a uno de los territorios más ricos y profundos de las relaciones humanas.


La gratitud y tú

Ser agradecido es apreciar a cada momento lo que los demás hacen por nosotros y generar con ellos un compromiso de confianza: como estamos conscientes de su ayuda, podremos responder de igual forma cuando ellos requieran la nuestra. Cuando la confianza crece, se convierte en amistad: dos seres humanos comparten emociones, problemas, soluciones y la ayuda fluye siempre en las dos direcciones. El respeto y los sentimientos de cariño mutuos crecen hasta regirse por la fidelidad: no sólo agradecemos y correspondemos a quien nos ayuda, tenemos un cariño sólido que nos hará estar siempre allí para responder, sin importar que las circunstancias cambien.

El antivalor y sus riesgos

El principal problema de la ingratitud ocurre dentro de nosotros: perdemos la oportunidad de experimentar el cariño de quien nos ha ayudado o apoyado en momentos de aflicción.

La recompensa de Nicolás Bravo

El 13 de septiembre de 1812 José María Morelos ordenó al general Nicolás Bravo “pasar a cuchillo” a 300 prisioneros españoles que tenía en su poder, como una represalia contra los ataques de los realistas. Esa noche el general no durmió pensando que hacerlo era injusto y haría que se desprestigiara la lucha por la Independencia. A las 4:00 se resolvió a perdonarlos y a las 8:00 los puso en libertad. Como muestra de agradecimiento, 295 de ellos se incorporaron a las filas del general Bravo y lucharon por la independencia de México.

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lunes, 19 de marzo de 2012

Alegria

Alegría
¡Sé feliz!
Por el Equipo de Chabad.org
“¡Sirvan a Di-s con alegría!”, canta el Salmista.
La alegría es fundamental en la conexión con Di-s. El hecho de estar contento cuando uno hace una mitzvá demuestra que uno disfruta de esta conexión, de este increíble privilegio de servir al Infinito Autor de Todas las Cosas. Y de hecho, el Arizal, maestro kabalista del siglo XVI, una vez afirmó que a él se le habían abierto las puertas de la sabiduría y la inspiración divina solamente como recompensa por hacer las mitzvot con desbordante alegría.
No solo las mitzvot, sino todo lo que uno hace -comer, dormir, comerciar, e incluso entretenerse- puede ser parte de la forma en que uno se conecta con Di-s. Lo único que hace falta es tener las debidas intenciones.
Por lo tanto, “sirvan a Di-s con alegría” se aplica a todos los momentos y todas las situaciones.
Cuando uno está contento, los trabajos más difíciles son un juego de niños; los adversarios más poderosos se conquistan sin problemas. Pero si uno está triste y deprimido, entonces hasta los desafíos más simples de la vida resultan imposibles de enfrentar. El triunfo en la continua batalla contra las tentaciones y el egoísmo y hasta el simple hecho de hacer las cosas bien dependen en gran medida de mantenerse radiante y optimista.
Meditación para la felicidad
1. Imagínate que te dan la oportunidad de recibir en tu humilde hogar al Jefe de Estado de tu país. Trata de hacerte una idea de lo feliz y lo emocionado que te sentirías ante tal honor.
2. Reflexiona acerca de la insondable grandeza de Di-s.
3. Toma otro momento más para pensar en lo pequeño y lo insignificante que eres en comparación.
4. Ahora, considera cuánto Él te ama y te valora.
5. Piensa que cada vez que haces una mitzvá, estás haciendo que Él resida aquí junto a nosotros en nuestro mundo… ¡y tienes el honor de recibirlo en tu casa!
6. Deja que un sentido de propósito en la vida aligere tus pasos mientras te diriges a tus ocupaciones cotidianas.
Y otras más:
1. Sé consciente de que todo lo que ocurre es parte del plan de Di-s y que Di-s está al mando.
2. Comprende que de Di-s no puede surgir ningún mal, pues Él es absolutamente bueno.
3. Siéntete seguro en el conocimiento de que todo es exactamente como tiene que ser y que hay Alguien que te está cuidando.
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lunes, 27 de febrero de 2012




Pirke Avot



Introducción

El Tratado de los Principios (en hebreo denominado Masejet Avot o Pirkei Avot) constituye una obra única en su género dentro del vasto cuerpo de literatura sagrada judía. Bien que formando parte integral de la Mishná, perteneciente al Seder Nezikín, no encarna un compendio de pronunciamientos legales tal como lo son los demás tratados de la Mishná, cuyo propósito principal consiste en definir el marco de acción legal al que está sujeto todo judío. Este tratado, en cambio (bien que, como acertadamente señala el Rabí Ovadia de Bartenura en su comentario inicial, tiene su origen en la revelación divina que tuvo lugar en el Sinaí, igual que el resto de la Mishná), posee un propósito fundamentalmente ético. Ello lo sitúa no en un marco estrictamente legal sino más bien en el contexto de los deberes éticos que el ser humano debe esforzarse por actualizar en su vida. En la Torá ambos imperativos se complementan entre sí, ya que el Creador es el origen único de todo el universo vital del ser humano, ya se trate del marco individual, social o propiamente religioso.

Acerca del valor intrínseco de esta obra nuestros Sabios señalaron en el tratado de Baba Kama (30a): "El hombre que desee convertirse en una persona devota, que cumpla lo que se dice en el tratado de Avot".

* * * *

(Selección extraída del libro "Etica del Sinai", por Irving M. Bunim, ©Editorial Yehuda)

Pirké Avot significa literalmente, "Los capítulos de Avot". ¿Qué es Avot? El nombre de una sección, un tratado en el gran compendio de la ley y del saber judíos que es la Mishná.

Para el lector que no está totalmente familiarizado con la Mishná, será mejor comenzar con una descripción introductoria de este clásico milenario de la literatura rabínica.

Es una creencia fundamental para el judaísmo histórico, que la Torá nos fue dada desde su origen divino en el Sinaí: el inmortal Moshé la recibió del Todopoderoso, nos la enseñó y nos la dio a nosotros, su pueblo. Esta Torá constaba de dos partes: una era escrita y pasaría a ser el Pentateuco, los Cinco libros de Moshé; a ésta la llamarnos Torá shebijtav, la Torá Escrita. La otra era la Torá shebeal-Pé, la Torá Oral. Esta contenía explicaciones, interpretaciones y enseñanzas de la Torá Escrita. La Torá shebeal-pé no estaba destinada a ser escrita: era enseñada oralmente por medio de la palabra, como un complemento de la Torá Escrita.

Moshé le enseñó el sagrado libro de la Torá con sus interpretaciones a su discípulo Iehoshúa; éste, a su vez, se lo enseñó a los ancianos y ellos, por su parte, lo enseñaron a otros. Lo que ellos trasmitían oralmente, por medio de la palabra dicha, debía ser repetido y repasado muchas veces, para asegurarse de que nada sería olvidado. Por esta razón fue llamada Mishná, término que se refiere a un cuerpo de enseñanza, instrucción, que siempre es examinada y analizada de continuo.

La Míshná se convirtió en nuestra Tradición Oral, transmitida de maestros a alumnos, generación tras generación. Desde el comienzo estaba prohibido poner por escrito cualquier parte de esta Tradición Oral y esto por dos razones: Primero, si ninguna parte podía ser escrita, maestros y alumnos debían trabajar duramente y durante mucho tiempo para asegurarse de que todo fuese recordado perfectamente y comprendido en profundidad. Hay una descripción bien conocida de lo que sucede supuestamente en algunas aulas escolares: "Los apuntes (escritos) del maestro se convierten en los apuntes (escritos) de los estudiantes, sin pasar por las mentes de ninguno de ellos". Esto no podía suceder con la Tradición Oral, pues no había apuntes escritos. Sólo podía existir en la mente, la memoria, el entendimiento del sabio y del erudito.

En segundo lugar, se temía que si la Torá Oral fuera puesta por escrito, con el tiempo la gente llegaría a considerarla como una parte de la Torá Escrita y la trataría como tal. Esto produciría una seria distorsión, ya que ambas son complemente diferentes en cuanto a su carácter y deben ser tratadas en forma enteramente distinta dentro de las normas del judaísmo.

Hace alrededor de 1700 años, sin embargo, Rabí Iehudá Hanasí ('el Príncipe', presidente del Sanhedrín y, por lo tanto, jefe de su pueblo) se dio cuenta de que bajo las turbulentas condiciones de su época ya no era posible para maestros y alumnos estudiar y memorizar apropiadamente la gran Tradición Oral. Para bien o para mal, tenía que ser escrita antes de que fuera enteramente olvidada. Varias generaciones más tarde, Rabí Iojanán y Resh Lakish tenían incluso un volumen escrito de la Hagadá, enseñanzas y exposiciones homiléticas, que estudiaban en shabat. Como justificación citaban un versículo de las Sagradas Escrituras en su apoyo y afirmaban la necesidad de tener la Tradición Oral por escrito, 'antes que permitir que la Torá fuera olvidada por el pueblo de Israel’. Para ellos se había convertido en la base misma de la Torá.

Rabí Iehudá Hanasí fue el primero (pero de ningún modo el último) en violar deliberadamente la prohibición de poner la Tradición Oral por escrito, a efectos de que esta "Torá no fuera olvidada por su pueblo". La obra que él compiló fue llamada con una sola palabra: Mishná; y este trabajo subsiste hasta nuestros días. (Como las generaciones posteriores discutieron la Mishná y trabajaron sobre ella, su estudio dio lugar a la Guemará; ambas, la Mishná y la Guemará, forman el Talmud).

Ahora bien, en las Sagradas Escrituras la palabra mishná tiene un significado distinto: mishné lemelej denomina al que le sigue al rey en el mando, un virrey que sirve como ayudante del rey. Aplicar esta acepción significaba que la Torá Escrita es la principal, el "rey" en la herencia divina, mientras que la Mishná sería su virrey, el "segundo en el reinado" que lo ayuda con su interpretación clarificadora y explicación constructiva.

La Míshná está dividida en seis secciones u órdenes, de las cuales la cuarta se denomina Nezikín, a pesar de que trata principalmente sobre daños y compensaciones, procedimientos judiciales y derecho penal, incluye a Avot, un tratado sobre ética y conducta moral. Bien podemos preguntarnos por qué.

En el Talmud, uno de nuestros sabios dice: "Si una persona quiere ser un jasid (piadoso y benevolente) que observe las leyes de Nezikín" para asegurarse de que no perjudica a nadie o que efectúa el pago equivalente a cualquier daño que provoque. Pero otro sabio va más lejos: "Que observe las enseñanzas de Avot". No es suficiente evitar perjuicios o pagar por daños tanto como sea necesario. Para ser un jasid, bondadoso ante D-s y el hombre, debes conocer y seguir la instrucción y la guía sabias de este tratado, pequeño en extensión pero grande en su percepción y significado. De ahí que Avot esté incluido en la sección de Nezikín: después de haber aprendido sobre asuntos de daños y prejuicios constituye la etapa siguiente en el crecimiento y desarrollo del carácter por medio de la Torá.

II

La palabra Avot significa, literalmente, 'padres', y puede parecer poco claro por qué se le dio este título a nuestro tratado.

El rey Shelomó dice: "Oye, hijo mio, la instrucción (musar) de tu padre". En el curso de nuestra historia, la palabra musar ha tenido muchas connotaciones; pero fundamentalmente deriva dé la misma raíz, que mesorá, que significa tradición, enseñanzas transmitidas de mente a mente y de corazón a corazón. Tener en cuenta "el musar de tu padre" implicaba, por lo tanto, aceptar las enseñanzas tradicionales de nuestros sabios de bendita memoria, que han sido transmitidas de generación en generación desde el Sínaí. Y esto es lo que el título Avot, "padres", significaría.

En el lenguaje de la Mishná, sin embargo, el plural avot y el singular av significan, a menudo, algo totalmente distinto. En términos tales como av melajá (trabajo principal, mayor), av atuma (una fuente original, directa, principal de impureza ritual), avot nezíkín (tipos principales de perjuicio o daño), y binián av (el establecimiento de una categoría o regla principal), la palabra av denota una categoría o regla general, principal, de la cual podemos deducir y derivar otras categorías y leyes secundarias. En este sentido, Avot significaría que este pequeño trabajo contiene principios fundamentales de ética para guiarnos en nuestra vida cotidiana, de los que se puede inferir mucho. Estas enseñanzas, quizás la esencia del judaísmo, realmente han constituido la base y fueron el "padre" de muchos sistemas éticos y filosofías morales distintos.

Sin embargo, es muy probable que Avot simbolice a los "Padres" del judaísmo: luminarias tales como Hilel y Shamai, Rabí Akiva y Rabí Tarfón -como sesenta sabios en total- cuya sabiduría y enseñanzas son presentadas en estos capítulos. Estos son nuestros "Padres", nuestros patriarcas rabínicos en la moral y ética, así como Avraham, ltzak y Iaakov son los avot originales de la Biblia.

En la época de los gueonim. Se hizo costumbre en las academias de Babilonia recitar y estudiar un capítulo de Avot los sábados por la tarde, después del servicio de minjá, como Rav Amram Gaón (siglo IX ea.) destaca en su Sidur acerca de su academia. Los gueonim sabían de una tradición según la cual Moshé había pasado a su descanso eterno un shabat por la tarde a esa hora. (Por esta razón incluyeron los tres versículos de tzidkatjá tzédek, '"Tu rectitud es una rectitud eterna..." como una oración de justificación y aceptación de su muerte.) Y se hizo costumbre seguir el servicio de minjá con un capitulo de Avot para conmemorarlo, ya que comienza con su nombre: '"Moshé recibió la Torá, etc." Rabí Palto Gaón (siglo IX e.a.) dio otra razón: El Talmud enseña que 'cuando muere un sabio, todas las casas de estudio y culto de su ciudad deben cesar su actividad. Esto sugiere que en conmemoración de la muerte de Moshé sería apropiado no emprender un estudio intensivo, concentrado, del Talmud, sino, más bien, aprender y repasar el tema más fácil de Avot."

Desde las academias de Babilona esta costumbre se difundió hasta las comunidades judías de Ashkenaz, la Francia y Alemania de hace más de 900 años, y nosotros la encontramos mencionada por Rabí Avraham Ben Natán de Lunel (Ibn Iarji; siglo XIII e.a.) en su Sefer Hamanhig. Pero en el Col Bo, un trabajo anónimo del siglo XIV, leemos que la costumbre variaba según las comunidades: algunos estudiaban esos capítulos sólo desde Pésaj hasta Shavuot, otros, todo el año o durante diferentes períodos del año. En su Sídur Avodat Israel, publicado en Redelheim en 1868, el Dr. Seligmann Baer enumera tres costumbres diferentes entre las comunidades judeo-alemanas de su tiempo.

En la Mishná propiamente dicha Avot tiene sólo cinco capítulos. Pero entre Pésaj y Shavuot hay seis Sábados y aparentemente por esta razón fue agregado un sexto capítulo ya en los días de los gueonim, puesto que Rav Amran Gaón habló de 'Avot y Kinián Torá. Este capítulo agregado, Kinián Torá ('La adquisición de la Torá) es una beraitá, material muy similar a la Mishná, que Rabí Iehudá Hanasí no incluyó en ésta cuando la recopiló.

Desde tiempo inmemorial nuestra costumbre en la comunidad judía de Europa Oriental es recitar y estudiar Avot desde el shabat posterior a Pésaj hasta el sábado anterior a Rosh Hashaná, quince shabatot en total. En cada uno de los primeros doce estudiamos un capítulo; en cada uno de los últimos tres, dos capítulos.

Puesto que en hebreo 'capítulo' se dice Pérek; ('capítulos' P'rakim; y 'capítulos de'- pirké), el trabajo ha llegado a ser llamado Pirké Avot o, simplemente, Pérek.

III

No es un accidente o una coincidencia que anualmente el tiempo para Pérek pareció haber sido el período entre Pésaj y Shavuot. En Pésaj celebramos la liberación de Egipto y de su esclavitud física hacia un destino de santidad y Torá. Sin embargo, nuestro pueblo no estaba preparado para recibir la Torá inmediatamente y fue sólo semanas más tarde, cuando estuvo ante el monte Sinaí, que recibió la Torá durante Shavuot. En el lenguaje simbólico de nuestros sabios de bendita memoria, en Pésaj nos "desposamos" con la Torá - en Shavuot tuvo lugar la 'boda' espiritual, pues en esa ocasión hicimos un pacto eterno e irrevocable, una alianza con el Todopoderoso y Su Torá. Ahora bien, en tiempo de 'noviazgo', la novia y el novio llegan a conocerse como preparación para una vida en común. Entre Pésaj y Shavuot, a medida que 'contamos los días' observando la sefirá, esperando recibir nuevamente la Torá del Sinaí, es bueno prepararse estudiando Avot para tener una idea de la grandeza maravilla y profundidad de la Torá, esa 'novia' espiritual única que vamos a recibir. Hasta un erudito no judío ha hecho esta observación: "Para un conocimiento de los ideales de la ética y la devoción rabínicas, ninguna otra fuente fácilmente accesible puede equipararse a Avot".

Tampoco es una coincidencia, creo, que comencemos a estudiar pérek en la primavera. Es cuando la naturaleza renueva su gran ciclo de vida y crecimiento anual: las fuerzas cálidas, vitales de la regeneración comienzan a agitarse y fluir. El hombre también siente dentro de sí el despertar de poderosos impulsos instintivos. En esta época del año, por lo tanto, es mejor escuchar la "sabiduría" de nuestros jajamim, Z"L, aprender cómo superar la tentación y la pasión, desarrollar nuestra fuerza de voluntad y controlar nuestras acciones. Pirké Avot provee instrucción, musar, un dibujo de ejecución de la Torá para la vida que llega con fuerza renovada en la primavera.

Pero puedes preguntar ¿Realmente necesitamos esta instrucción especial? Tenemos el Shulján Aruj, un elaborado código legal que delinea el bien y el mal, lo justo y lo injusto, en todas las circunstancias prácticas. Y el pasaje de la Mishná que decimos antes de cada capítulo de Avot proclama: "todo el pueblo de Israel tiene parte en el mundo venidero". ¿Por qué debemos tener, entonces, este musar especial, esta enseñanza y correctivo?

La respuesta es que el Shulján Aruj, un código legal del bien y del mal, no es suficiente. Nuestra meta no es simplemente observar la Ley, si bien esto es importante y fundamental. El objetivo final de la Torá es transformar el espíritu humano, el carácter, en algo hermoso y divino, David, el Salmista, le suplicó al Todopoderoso: "Guarda mi vida, pues yo soy un jasid". En su sentido clásico milenario esto significa una persona de profunda bondad, benevolencia y devoción. Mencionamos anteriormente el aserto de nuestros sabios: "El que desee convertirse en jasid deberá observar las leyes de Nezikín, relativas a los daños y perjuicios. En otras palabras, debes aprender de la Torá cómo evitar causar perjuicios y cómo pagar adecuadamente el mal que puedas hacer. Pero para otros de nuestros sabios, esto no es suficiente; su consejo para llegar a ser un jasid es "que observe las enseñanzas de Avot". El conocimiento y la observancia estricta de la ley no es todo. El verdadero jasid es aquél cuya profunda devoción lo eleva por encima de la estricta letra de la ley. Si tiene la más mínima duda de que puede estar equivocado en su disputa o que su reclamo potencial es dudoso, le dará a su compañero el beneficio de la duda en vez de usar sus derechos legales agresivamente. El jasid superó su naturaleza adquisitiva y mira más allá par ver el espíritu de la Ley.

Si deseas alcanzar este nivel de caridad y amante devoción, si quieres ser un jasid, las enseñanzas de Avot son esenciales.

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martes, 24 de enero de 2012

La Salud y Las Emociones


¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?
El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende
En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.

La Salud y Las Emociones

¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?
Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.
Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.
El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.

¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?
De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.
Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.

¿Cómo nos afecta la ira?
La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.

¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?
La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.

¿La alegría suaviza el ánimo?
Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.

¿
Y la tristeza?
La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.

¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?
Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.
¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el
amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.

¿Cómo prevenir la enfermedad?
Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.

¿Y si aparece la enfermedad?
Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.

¿
Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?
La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.
La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el "debería ser", y no somos ni lo uno ni lo otro.
El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.
El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a un nuevo nivel de conciencia.

¿
Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?
La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.
Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.

¿
Qué es para usted la felicidad?
Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.
Vivir el Presente

¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?
Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.

¿
Tan confundidos estamos, en su opinión?
Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.

¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?
El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora.
El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.
Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. Pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.

¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?
Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate... Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti. La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.
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domingo, 4 de diciembre de 2011

De Jesús al Judaismo

La incursión de una mujer judía en el cristianismo y el retorno a sus raíces.
por Debbie Shapiro
Penina Taylor es una mujer con una misión - luchar contra los misioneros. Es una experta en el campo. Conoce sus tácticas y entiende su filosofía, porque antes de comprometerse con la vida judía, su mayor pasión era convertir judíos al cristianismo.
Penina creció en un hogar uniparental. Su madre judía luchaba duro para sustentarse mientras estudiaba para recibirse de enfermera. Como estaba sola durante gran parte del día, Penina se convirtió en objeto de abuso. Traumada y miserable, terminó con la “gente equivocada”. En poco tiempo empezó a fumar y a beber, y a fracasar en la escuela. “Estaba en caída libre, iba directo hacia el abismo”, explica Penina. “Tenía un montón de preguntas existenciales, pero absolutamente ninguna respuesta”.
A los 15 años, Penina habló con una de sus compañeras de clase sobre la direccion en la que iba su vida. Su amiga habló sobre poner su confianza en Dios y desarrollar una relación con Jesús. “La fuerza de su fe resonaba en mí. Yo estaba buscando algo más profundo que mi propia existencia, y esta fue la respuesta”.
La madre de Penina, que había estado observando cómo su hija se derrumbaba, estaba asombrada con el cambio dramático.
Penina comenzó a asistir a la iglesia con su amiga, y pronto se convirtió al cristianismo. “Ahora que estaba viviendo para algo más elevado que yo misma, dejé de fumar y de beber, y me empezó a ir bien en la escuela”, dijo Penina. “Estaba fortalecida con una sensación de propósito, y eso es algo que por sí solo transforma la vida”. La madre de Penina, que había estado observando cómo su hija se derrumbaba, estaba asombrada con el cambio dramático, y asumió que algo tan poderoso debía ser verdad. En consecuencia, ella y la hermana menor de Penina tambien se convirtieron.
Después de la escuela secundaria Penina asistió a una universidad para estudios bíblicos, en donde fue entrenada como evangelista. También se enamoró del hermano de su mejor amiga, Paul, y se comprometió con él.
Con el pasar de los años Penina había perdido el contacto con su padre, pero ahora que se estaba por casar, quería que él la acompañara hasta el altar. “Durante el invierno anterior a mi boda, mi padre vino a pasar dos semanas en Florida para ponerse al día conmigo y con mi hermana. Durante ese tiempo, volvió a enamorarse de mi madre y quería volver a casarse con ella. Pero había un problema: él era judío. Entonces le hablé sobre cristianismo y se convirtió”.
Penina se casó con Paul y comenzó una familia. Tenía una vida ajetreada: era consejera en la Billy Graham Crusade (una asociación evangelizadora), y era una popular oradora evangélica. Todo esto está narrado en el libro de las memorias de Penina: Coming Full Circle http://www.comingfullcirclebook.com/.
“Observancia de Torá”.
10 años después, Penina estaba en el medio de sus rezos diarios cuando tuvo la clara sensación de que Dios quería que ella encendiera las velas de Shabat. “No podía entender por qué me sentía así. En mi casa nunca lo había visto. Mi madre nunca encendió las velas de Shabat, mi abuela tampoco. Cuando le conté a mi esposo, respondió que si así es como creo que Dios desea que Lo adore, entonces debo hacerlo”.
Aunque Penina sabía que las mujeres judías encendían las velas para marcar el comienzo de Shabat, no tenía idea de qué es lo que debía hacer. “La única memoria judía que tenía era del Seder de Pesaj en la casa de mis abuelos. Mi abuelo repartía las viejas Hagadot y, después de leer uno o dos párrafos, cantábamos ‘Daieinu’ y comenzábamos nuestra cena. Muchos años antes Penina le había pedido a su abuela una de esas Hagadot. Ahora, inspirada para prender las velas de Shabat, estaba contenta de descubrir que la Hagadá incluía la fonética de la bendición para el encendido de las velas.
Unos meses después, el esposo de Penina remarcó qué la Biblia Judía (“Antiguo Testamento”) dice que los judíos tienen prohibido comer mariscos y cerdo. Paul, sincero en su servicio a Dios, quiso asegurarse de que su esposa judía y sus hijos judíos no comieran esas cosas.
Entonces Penina dejó de comer cerdo y mariscos.
Unos meses después, mientras Penina estaba estudiando el Nuevo Testamento, se cruzó con un pasaje ambiguo que parecía implicar que una mujer casada debía mantener su pelo cubierto durante sus plegarias. “Llamé a nuestro pastor para preguntarle qué significaba. Él me explicó que a pesar de que las mujeres casadas deberían mantener su cabello cubierto mientras rezan, él no lo enseña porque sabe que nunca lo van a escuchar”, explica Penina. “Después de eso, comencé a cubrirme el cabello durante el rezo, y como estaba todo el día rezando, no pasó mucho hasta que me lo comencé a cubrir todo el tiempo”.
La observancia de esas mitzvot tuvo un impacto tremendo en el alma de Penina. Muy adentro se sintió atraída hacia el judaísmo, a pesar de que creía fervientemente en Jesús. “Entonces mis padres vinieron de visita. Una de sus maletas estaba llena de tzitziot y kipot y todo tipo de artículos de judaísmo. ‘Ahora pertenecemos a un grupo que combina su herencia judía con la creencia en Jesús’ me dijeron”.
Así fue como Penina conoció el judaísmo mesiánico.
La familia Taylor cuidaba Shabat y cashrut – y lideraba una congregación mesiánica.
Varios años después, Penina, Paul, sus hijos y los padres de ella se mudaron a Maryland, en donde abrieron su propia congregación mesiánica. Paul predicaba, Penina tocaba la guitarra, y el padre de Penina se hizo cargo de todo el trabajo administrativo. “Yo presidía una supuesta ‘congregación judía’, pero no sabía casi nada sobre judaísmo. Sabía que tenía que aprender más, por lo que comencé a frecuentar la biblioteca judía local. El primer libro que leí utilizaba el término ‘observancia de la Torá’. Tanto mi esposo como yo nos aferramos a eso. Decidimos convertirnos en ‘judíos mesiánicos observantes de la Torá’ y empezamos a incorporar más y más de la observancia del judaísmo”.
No pasó mucho tiempo hasta que la familia Taylor estuvo respetando Shabat y cashrut - y liderando una congregación mesiánica. Penina ayudó a crear una Hagadá de Pesaj Mesiánica.
Eventualmente, los Taylor compraron una casa en el centro de la comunidad ortodoxa de Baltimore. “Vimos esto como una gran oportunidad para convertir judíos. Después de todo, con mi esposo utilizando tzitzit y kipá, y yo vistiendo recatadamente camisas de manga larga, faldas y pañoletas, pensamos que encajaríamos perfectamente”.
En su primer Shabat, los Taylor estaban a punto de subir a su auto para ir a su congregación mesiánica, cuando de repente se frenaron. “No podemos andar en auto, nos delataría. Todos se darían cuenta de que no éramos lo que simulábamos ser. Entonces decidimos asistir a una de las sinagogas que estaban cerca de nuestra casa”.
La sinagoga recibió a los Taylor calurosamente. Cuando el rabino quiso honrar a Paul llamándolo a la Torá, Paul explicó que aunque estaba vestido como judío, no lo era. “Ese fue un acto de increíble integridad de su parte”, dijo Penina.
Después de algunas semanas, Paul sintió que no estaba bien ser deshonesto con la congregación. “Cuando invitamos al rabino a nuestra casa, asumió que queríamos hablar sobre conversión. Cuando Paul le dijo en lo que creíamos, el rabino casi se desmaya de la conmoción. Por la expresión de horror en su cara, entendí cómo otra gente veía lo que estábamos tratando de hacer. Tuve visiones de posters en nuestra contra pegados por todo el barrio, y me dio miedo de que fuéramos forzados a dejar nuestra hermosa casa. Pero el rabino se serenó rápidamente y respondió, “Aunque lo que ustedes creen no es judaísmo, tú, Penina, igual eres judía, y tú y tus hijos son más que bienvenidos a continuar viniendo a la sinagoga”.
El rabino también insistió en que Penina conozca a Mark Powers, que en ese momento era el director del grupo anti-misionero: Judíos por el Judaísmo.
A lo largo de numerosos encuentros, Mark les mostró los versículos bíblicos en los que se basa la fe cristiana, y les mostró cómo -al ser analizados en el hebreo original- son malas traducciones y están sacados de contexto.
“Me movió el piso completamente”, dice Penina. “Toda mi creencia estaba basada en esos versículos - y quedé con muchas, muchas preguntas sin responder. Las semanas siguientes me la pasé desafiando a Mark. Descubrí que mi fe estaba construida sobre una mentira. Lentamente, pero con firmeza, el edificio se desmoronó hasta desintegrarse por completo”.
El Ciclo Completo
Penina, con sus padres y sus cuatro hijos, se volvieron judíos observantes de Torá - pero Paul siguió siendo cristiano. “Algunas personas pensaban que debía pedirle el divorcio. Pero mi esposo es una de las personas más sinceras y honestas que conocí en la vida, y lo amaba. Sabía que eventualmente volvería en sí”.
Tomó cuatro años, pero Paul persistió en su lucha espiritual y eventualmente se convirtió al judaísmo. Unas horas después de que Paul, ahora Pinjas, salió de la Mikve siendo judío, se casó con Penina en una ceremonia judía. La comunidad entera –para ellos era como la familia– se unió en la celebración.
Dos años después, en diciembre de 2006, los Taylor dieron el gran paso y se mudaron a Israel, donde hoy viven como judíos observantes (¡no mesiánicos!). ¿Qué es lo que Penina ve como la diferencia más grande entre el judaísmo y el cristianismo?
“En lugar de tener como principal factor de motivación el miedo a arder eternamente en el infierno, hay una motivación positiva de cumplir con el propósito para el cual fui creada”.
No están dejando el judaísmo por convicción, sino por ignorancia.
Por su parte, Penina ha dedicado su vida a ayudar a que judíos atrapados en las redes del cristianismo encuentren la salida. “Veo muchas personas jóvenes que están en la búsqueda, pero que son atraídos hacia creencias extrañas. Les ofrecen una sensación de calidez y comunidad que tal vez nunca tuvieron creciendo en un ambiente judío. El alma anhela, y ellos piensan erróneamente que este ‘amor cristiano’ los satisfará. Les están ofreciendo ‘pruebas’ falsas y respuestas sin sentido. Ellos no están dejando el judaísmo por convicción, sino por ignorancia. La comunidad judía necesita desesperadamente programas educativos para contrarrestar esto”.
Mirando hacia atrás, hacia sus años mesiánicos, Penina reflexiona: “Lo que más lamento es haber ayudado a algunos miembros cercanos de la familia a convertirse al cristianismo, y ellos no han vuelto al judaísmo como lo ha hecho el resto de mi familia. Cuando trato de recuperar a la gente, no discuto, sólo trato de enseñar y de dejarlos sacar sus propias conclusiones. Si son realmente honestos, la verdad prevalecerá”.
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